Examen Semestral de Metodología de la Investigación

Seminario Menor San José
Preparatoria Pedro J. Maldonado
Generación 2012-2015

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Taller de reparación de libros en el Seminario

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Los libros y materiales resguardados en la biblioteca son un bien común del cual se beneficia  la comunidad que accede a  nuestros servicios. Uno de los procesos necesarios dentro de la biblioteca y que pasa inadvertido es la restauración de libros.

La restauración es el proceso a través del cual se intenta recuperar las características originales que se han perdido por la degradación o destrucción.[1] Todos los documentos corren el riesgo de deteriorarse,  las razones suelen ser diversas causas como  el entorno ambiental, agentes físicos,  químicos o biológicos, y el resultado de la afección puede ser muy evidente.

Este proceso de rehabilitación de libros en nuestra institución la llevan a cabo dos seminaristas que han ido aprendiendo el arte de la restauración: Eduardo Conde Grajeda y Jorge Abraham Juárez Velázquez de Segundo y Primer año de Filosofía respectivamente.

Ellos definen al  taller de reparación como “el espacio donde se disponen para restaurar los libros que no han sido utilizados apropiadamente o tienen desgaste por el paso del  tiempo.“  Para diagnosticar el grado de deterioro de un libro evalúan el tipo de papel, el año de la edición para conocer el tiempo de vida del documento, si se encuentra deshojado, etc., de esta manera procederán a aplicar la medida necesaria. La causa más frecuente por la que llegan los libros al taller de reparación “es porque no se les da un uso adecuado, y la otra causa es el pegamento de mala calidad que utilizan algunas editoriales.” Explicaron los seminaristas.

Nos comentan que el material utilizado para llevar a cabo su trabajo en el taller es pegamento, seguetas, hilo blanco, lápices, calentadora de pegamento, pinzas, cartón, brochas, etc.

Como comentario final Eduardo nos dice respecto a su servicio: “Al principio sentía temor de trabajar reparando libros, hoy me siento contento”, Jorge  puntualiza que para él “es divertido, le gusta y es entretenido y ha ido mejorando la técnica.”

[1] Universidad Politécnica de Valencia. “Preservación y reparación de libros en bibliotecas: Mas cuidados, menos reparaciones.” [en línea].  Documento PDF

Un Padre con Entrañas de Madre

Por: Carlos Velásquez Peña
Cuarto año
Facultad de Teología.

En la vida el ser humano experimenta muchos tipos de amores, como el amor de hermanos, el amor de amigos, el amor de la familia, el amor de pareja, el primer amor, etc. Pero de entre todos ellos un amor que siempre sorprende es el amor de madre. Qué no hace una madre por sus hijos, los protege, los acompaña, los consuela, los perdona, los entiende, es paciente, entre muchas otras muestras de amor.

Cuando contemplamos la historia de una madre siempre quedas maravillado de todo lo que llegan hacer por sus hijos, algunos dicen que el amor mas hermoso es el que experimenta el corazón de una madre.  Yo creo que el amor más perfecto no es el de una madre sino el de Dios y la forma de amar de una madre es muy parecida a la de Dios; es una donación total por el ser al que se ama. Luis F. Ladaria en su obra EL Dios Vivo y Verdadero  dice «Yahvé es un “padre con entrañas de madre”». El amor de Dios está lleno de un amor maternal, o mejor dicho el amor de una madre nos refleja en gran medida el amor de Nuestro Padre.

Cuando el ser humano tiene una pena, se siente sin fuerzas, ve que ha fallado o que no puede mas, no hay mejores Dios-Padre-jesusbrazos en los que puede descansar que en los brazos de su Padre Lc 15,20 «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió se echó a su cuello y le besó efusivamente». El amor de Dios se  conmueve por el que sufre y no lo juzga, el Padre busca que su hijo tenga vida que se deje abrazar por su amor y por eso lo llena de besos. No importa que tan grande sea el sufrimiento, el consuelo de Dios nos reanima en la dificultad Is 66,13 «Como aquel a quien su madre consuela así yo los consolaré», en ocasiones el ser humano no necesita palabras únicamente saber que tu Padre está a su lado; como cuando vas con tu madre y le pides un abrazo y ninguno de los dice palabras solo el amor.

Dios se valió del amor de la mujer para acercarnos a su amor. Aun así, el amor que Dios nos tiene  es inmensurable  Is 49,15 « ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas?, pues aunque  llegaran a olvidar yo no te olvidaré». Sí el amor de una madre es incondicional y es inconcebible pensar que olviden a sus hijos, pues por ser el amor de Dios mas grande, es  imposible  que Él se olvide de nosotros. Agradezcamos a Dios por nuestras madres por que son el primer instrumento de su amor, también demos gracias por su amor de Padre que supera cualquier amor.

Ladaría. Luis. El Dios Vivo y Verdadero el misterio de la Trinidad, España:  Agape, 2010, pág. 73.
Imagen: Dios Padre Jesús. Tomada de Google Imagenes.

La Infancia: Regalo Evangélico

Por: Gustavo Balderas Soto.
Facultad de Teología
Segundo año

 He llegado por fin a lo que quería ser de mayor: Un Niño
Joseph Heller

La inocencia del niño es un gran regalo de Dios. La etapa de la niñez es gran momento que la persona vive demostrando un corazón muy humano y sobretodo muy limpio. En esta etapa de vida, el niño o la niña muestran una forma de ser muy especial adoptando algunas actitudes de sus padres o de alguna autoridad. Pero esto no les impide tener la inocencia que los caracteriza.

La niñez es el tesoro más preciado que la persona puede tener en su vida. He ahí las famosas frases: “Todos tenemos un niño interior” o “Saca al niño que llevas dentro”. Por otro lado, el niño no conoce el odio, no conoce la venganza, no conoce el rencor, ni mucho menos conoce la maldad en el mundo. El niño no está preparado para lastimar, sino para amar. Desafortunadamente, en ocasiones somos nosotros los que les enseñamos estas terribles armas de combate con nuestros actos. Por el contario, el niño ama sin condiciones, confía en sus iguales y mayores, y siempre perdona y nunca juzga. El infante es capaz de perdonar aun lo más atroz en el mundo.  Siendo así, el niño es verdaderamente evangélico porque perdona hasta setenta veces siete.

La infancia es una etapa que deja una marca indeleble en cualquier persona. Como se vivió en la infancia, Jesus_093posiblemente  se viva en la edad madura. Cada niño es muy diferente y reaccionan de distintos modos ante los mismos hechos y circunstancias. Por tanto, apostémosle al trabajo con los niños. No hay que dejarlos solos. Es necesario e importante que pongamos una especial atención a todo aquel que su trabajo implica un trato con los niños.

En especial hoy que celebramos a los niños, reavivemos el sentido de la niñez en nuestras vidas. La pureza de corazón no la encontramos en ninguna otra parte, más que en los más pequeños, ya lo dijo nuestro Señor Jesucristo: “Dejad que los niños vengan a mí, porque de los que son como éstos, es el Reino de los Cielos”.

Finalmente, creo que el recuerdo de la infancia perdurará en la persona hasta que muera. Digo esto porque cuando veo algunas fotografías de mi niñez, vienen a mi mente tantosrecuerdos y tantas experiencias que añoro volver a vivir con alegría y felicidad. Incluso hasta he llegado a pensar:“quisiera ser niño otra vez”.

Por eso, mi mayor anhelo al convertirme en una persona mayor, es…“Llegar a ser niño”.

Imagen tomada de google imagenes.

Señor San José: el amor expresado en servicio activo.

“José viene a ser el broche del Antiguo Testamento, broche en el que fructifica la promesa hecha a los patriarcas y los profetas. Sólo él poseyó de una manera corporal lo que para ellos había sido mera promesa”.  San Bernardino de Siena.

Les invitamos a revisar los documentos pontificios que se han escrito sobre San José:

León XIII
Carta Encíclica: Quamquam Pluries: sobre la devoción a San José.
http://w2.vatican.va/content/leo-xiii/es/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_15081889_quamquam-pluries.html

Benedicto XV
Motu Proprio: Bonum sane et salutare.
Bonum sane et salutare

Juan XXIII
Exhortación Apostólica: Les vocis
Les vocis

Juan Pablo II
Exhortación Apostólica: Redemptoris Custos
http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/apost_exhortations/documents/hf_jp-ii_exh_15081989_redemptoris-custos.html

¿Qué es el Tiempo?

Por: Rogelio Muñoz Naranjo
Estudiante de Cuarto Semestre
Preparatoria Pedro J. Maldonado
Seminario Menor San José.

<< ¿Qué es, pues, el tiempo? ¿Quién podrá explicar esto fácil y brevemente? ¿Quién podrá comprenderlo con el pensamiento, para hablar luego de él? Y, sin embargo, ¿qué cosa más familiar y conocida mentamos en nuestras conversaciones que el tiempo? Y cuando hablamos de él, sabemos sin duda qué es, como sabemos o entendemos lo que es cuando lo oímos pronunciar a otro. ¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé. Lo que sí digo sin vacilación es que sé que si nada pasase no habría tiempo pasado; y si nada sucediese, no habría tiempo futuro; y si nada existiese, no habría tiempo presente.>>[1]

Hace unos cuantos meses buscando algo para leer, encontré un ensayo, llamado “Un tratado sobre el tiempo” del Dr. José Arguelles. En ese ensayo el Doctor señala una primicia, que causo no se que, “el tiempo no es el espacio, el tiempo es la mente” junto con otras formulas afirmaba el -José Arguelles- que la humanidad ha perdido la verdadera concepción del tiempo. Arguelles en su ensayo señala lo siguiente: “la humanidad ha evolucionado históricamente, sin que ella misma lo supiera, bajo la creciente presión de una frecuencia de tiempo falsa y artificial, la 12:60 -calendario de 12 meses, hora de 60 minutos- Como resultado, la humanidad se ha apartado de la naturaleza y, si no corrige su frecuencia de tiempo, tarde o temprano acabará en un desastre”.

Esta última afirmación genero una pregunta en mi ¿la concepción del tiempo influye en la psique humana? Y si es así ¿de qué forma influye la concepción del tiempo en la psique humana? En ese momento se decidí empezar a investigar, sobre el tiempo, busque definiciones concretas de lo que es, sin embargo me encontré con una carencia de información de este tema,  a si que como primer punto de la  investigación, decidí, generar desde diferentes ámbitos de estudio, una clara visión de lo que es el tiempo, de esta forma es como nació el ensayo ¿Que es el tiempo? Donde desde un punto de vista filosófico, tomando a diferentes autores, se trata  de hacer una clara concepción del tiempo, para comprender, ¿Cómo la concepción del tiempo afecta la psique humana?

Igual que san Agustín, el significado del tiempo es algo que ha ocupado al ser humano durante toda la historia. Las definiciones han variado dependiendo de la disciplina donde se aborde.

Es en la  Filosofía donde se planteo inicialmente el problema del tiempo. Sin embargo con el paso del tiempo distintas disciplinas intelectuales se han preguntado sobre este tema tales como: La Física, La Psicología y actualmente la Biología.

Aristóteles (384 a. C.-322 a. C.)

La visión aristotélica del tiempo está estrechamente vinculada al movimiento,pues, el tiempo no es posible sin acontecimientos sin seres en movimiento[2]. De ahí Aristóteles concibe el tiempo como el movimiento continuo de las cosas, susceptible de ser medido por el entendimiento. Conceptos como: “antes” y “después” [3](sin los cuales no habría ningúnimages (2) tiempo) se hallan incluidos en la sucesión temporal. Esta estrecha vinculación induce a Aristóteles, a definir el tiempo en su obra Física en los siguientes términos: “ la medida del movimiento respecto a lo anterior y lo posterior”[4]. Esta definición nos revela que el tiempo transcurre, y somos consientes de ese transcurrir por el movimiento, el tiempo no es el movimiento, pero lo implica. (de tal suerte que si no tuviéramos conciencia del cambio no sabríamos que el tiempo transcurre). El tiempo aristotélico es exterior al movimiento, pero supone un mundo que dura sucesivamente y esta duración sucesiva nos permite establecer relaciones de medida entre sus partes según el “antes” y el “después”.

Isaac Newton (1642/1727)

Newton en su obra Philosophiæ naturalis principia mathematica  nos trae un nuevo concepto del tiempo como algo absoluto, existente en sí mismo e independiente de las cosas[5]. El tiempo, al igual que el espacio, es una realidad absoluta, infinita, uniforme, vacía de todo movimiento, en cuyo seno se desarrollan los acontecimientos y los cambios sucesivos de las cosas[6]. Esta concepción absolutista del tiempo es expresada del siguiente modo: El tiempo absoluto, verdadero y matemático, por sí mismo y por su propia naturaleza, fluye uniformemente sin relación con nada externo”.[7]

Emmanuel Kant (1724–1804)

Para Kant el tiempo no existe como una realidad en sí exterior a nosotros, ni como algo que tienen las cosas en movimiento, sino como una manera de percibir propia del hombre. El tiempo existe en cada uno de nosotros como una forma de ordenar nuestra experiencia interna.[8]

images (1)El tiempo no es una idea a priori obtenida por abstracción a partir de la observación de los acontecimientos, no es un concepto empírico, sino una estructura necesaria para cualquier observación.[9] El tiempo es la posibilidad que hay en nosotros -en cuanto a observadores- de percibir los acontecimientos. Cualquier experiencia tiene como condición el tiempo[10], de manera que éste es la condición general de todas las experiencias, superior incluso al espacio no siempre necesario. Nuestra experiencia externa está sometida a las coordenadas espacio-temporales, mas la interna sólo lo está a la temporal.

Según Kant, no podemos conocer si “fuera” las cosas siguen un ciclo pues cuando intentamos observar ya lo hacemos desde el tiempo la cual es una cualidad de la conciencia del hombre. La sensibilidad humana lleva el tiempo como una manera de ser suya. El tiempo es una forma a priori de la sensibilidad que condiciona y hace posible toda experiencia.[11]

Henri Bergson (1859–1941)

Bergson, uno de los filósofos que más atención ha dedicado al estudio del tiempo distingue dos modos diferentes del Durée [12] de los seres. Las dos distintas temporalidades: el tiempo numerado, que está mezclado con el espacio; y el tiempo puro, que es mera duración interna.

El tiempo numerado es la duración exterior del mundo de las cosas, es un tiempo materializado que se desarrolla en el espacio. En esta duración el tiempo es un mero espectador que no penetra en su realidad[13]. Así, por ejemplo, si una tiemposustancia química se hallase en debidas condiciones de conservación, no experimentaría ninguna variación con el paso del tiempo. Y si la experimentara, podríamos decir en sentido figurado, que ha envejecido pero en realidad sólo se habría operado en ella un proceso químico que podría -al menos teóricamente- revertir, es decir, someterse a un proceso inverso y retornar sin variación alguna a su estado primitivo. Si no hubiera un ser consciente que contemplara estos hechos del mundo material, no podría decirse que en él existiera tiempo sino sólo coexistencia y sucesión de realidades de suyo atemporales[14]. A juicio de Bergson, se han confundido espacio y tiempo, pues el movimiento dividido en momentos estáticos no es otra cosa que espacio, y sólo adquiere sentido de movimiento si hay un espectador que opere la síntesis mental de lo recorrido por el móvil[15]. Pero esta síntesis es un puro proceso psíquico. De hecho fuera de nosotros únicamente existen situaciones estáticas del móvil en el espacio[16].

Cosa muy diferente acontece en la vida interior, en la duración que constituye la vida de cada uno, donde no es posible retornar a situaciones pasadas. El avance temporal y el paso del presente a pasado es un hecho radical e insuperable, porque el tiempo psicológico es irreversible. Soñamos, a veces, con volver a situaciones pasadas, con recomenzar la vida; pero, aunque todas las circunstancias anteriores –lugar, compañía, ocupación- convergieran para situarnos en el ambiente pasado que añorábamos, pronto comprenderíamos que ni nosotros ni los que nos rodean somos ya los mismos. El tiempo no ha sido para nosotros espectador de unos procesos reversibles sino que ha constituido, en cierto modo, nuestra propia esencia, la trama misma de nuestro ser[17]. En cada momento de nuestra vida gravita todo el pasado, de forma que el momento presente es una especie de condensación de la vida anterior, y el yo que en él actúa es un producto de la experiencia pasada.

A si también presenta Bergson la definición del tiempo puro él dice que  es el verdadero fluir de nuestra interioridad, desprovisto de toda medida, sentido como algo cualitativo[18]. El tiempo puro es un devenir indivisible, innumerable, incontable. Fuera sólo hay espacio. En la psique, en cambio, existe la verdadera duración: el proceso por el que se va penetrando y fusionando una sucesión de hechos psicológicos[19].

<<El sueño es el momento propicio para analizar el sentido de la duración verdadera porque en él se altera la comunicación entre el yo y el mundo exterior y, en consecuencia, se evita el riesgo de confundirla con el espacio. En estas circunstancias ya no medimos la duración, sino que únicamente la sentimos; deja de ser cuantitativa para convertirse en cualitativa y desaparece toda apreciación matemática del tiempo pasado. >>[20]

El tiempo bergsoniano, además de indivisible, es inconmensurable[21]. Si habitualmente medimos el tiempo, es debido a que lo proyectamos sobre el espacio. Un ser ajeno al espacio tendría una noción pura del tiempo, noción que podemos obtener si no separamos el presente de los estados anteriores porque la duración pura no yuxtapone estados, sino que los fusiona. La medida del tiempo no es posible, porque el tiempo no es homogéneo, sino pura heterogeneidad. Medirlo, por tanto, es exteriorizarlo, espacializarlo y degenerarlo.

EL-TIEMPO-SE-ACABAEl tiempo para Bergson es el fundamento de toda la realidad[22]. El fluir, que es la esencia del tiempo, embarga al hombre y a todas las cosas. El fluir, que es vida, cambio, tiempo, aunque nos es íntimamente conocido, resulta, sin embargo, indefinible, porque sólo se puede conceptualizar lo material y el tiempo no es una realidad material. Para captar la duración real hemos de utilizar la intuición en lugar del pensamiento.  Para Bergson el tiempo de la física es un tiempo falsificado, porque, al medir y mecanizar falsea la realidad aunque permite su utilización. El tiempo puro es duración de algo que cambia y ese algo es la conciencia, la vida interior del sujeto psíquico, para quien el tiempo reviste un carácter radical porque el hombre posee un ser de naturaleza temporal. Es el sujeto psíquico el que introduce la noción de tiempo en el universo material, donde sólo hay sucesión o coexistencia de fenómenos atemporales.

Martin Heidegger  (1889 – 1976)

En su analítica existencial del <<Dasein>>[23], descubre al hombre como un ser incompleto e inacabado, que tiene que hacer y proyectar su propia vida, auto trascendiéndose y anticipándose a lo que va a ser, porque el futuro, entendido como posibilidad de existir, constituye una dimensión de su ser[24]. Pero el futuro implica el pasado, puesto que nuestra posibilidad de ser se plantea desde lo ya sido. Por lo tanto, también el pasado constituye una dimensión del ser del hombre. Ahora bien, la comprensión de lo ya sido determina la comprensión de lo que actualmente somos (conciencia  de lo que fue, comprende la conciencia de lo que es). El presente, pues, aparece envuelto por la relación entre futuro y pasado. Estas tres dimensiones –pasado, presente y futuro- constituyen la unidad del ser humano y reciben el nombre de temporalidad.

El hombre es esencialmente un ser temporal y esta temporalidad es, en realidad, el tiempo originario, a diferencia del tiempo cósmico. La temporalidad es la estructura concreta del <<Dasein>> y su sentido último[25], porque el hombre no se limita a estar en el tiempo, sino que éste constituye su propia esencia. El tiempo es la textura más profunda de la existencia humana, que se patentiza como preocupación, y la preocupación cobra.

Este superficial recorrido por la historia del pensamiento, es para proporcionarnos una serie de datos sumamente interesantes sobre la multiplicidad de teorías que se han formulado acerca del tiempo,  y que nos permite extraer algunas consideraciones:

Es evidente que el tiempo no es un concepto particular ni tiene el mismo sentido si lo aplicamos al mundo o si lo aplicamos al hombre. Tal indistinción es la génesis de muchas aporías[26] y dificultades en la comprensión del tiempo. Y es que hay dos maneras de hablar y de pensar sobre el tiempo: el tiempo del mundo y el tiempo del alma. El primero es un tiempo medible, objetivo y cosmológico. El segundo es un tiempo medido, subjetivo y antropológico. Disponemos de instrumentos – calendarios, relojes – que nos permiten medir con facilidad el tiempo del mundo. Pero carecemos de procedimientos que nos permitan expresar la experiencia humana del tiempo, porque esta experiencia es diversa, plural y siempre cambiante.

Conviene, por lo tanto, distinguir dos conceptos temporales: el tiempo cosmológico y el tiempo psicológico. El tiempo cosmológico es aquel físico, objetivo, homogéneo,Convencional, susceptible de ser medido y calculado y gracias al cual podemos hablar de la edad de los astros. El tiempo psicológico, en cambio, es el tiempo de nuestra vida según nuestra propia experiencia. Es un tiempo subjetivo y variable, porque unas veces nos parece que transcurre deprisa y otras despacio; unas veces nos parece que lo aprovechamos y otras lo dejamos pasar; hay esperas interminables y momentos que nunca acaban. Es nuestra vivencia personal del tiempo.

A estos dos conceptos fundamentales podríamos añadir un tercero, no menos importante, que no se identifica con ninguno de los dos y  viene a ocupar un lugar intermedio entre ambos: el tiempo histórico, el tiempo de los acontecimientos de la humanidad. El tiempo histórico nos permite comprender la existencia de épocas diferentes, así como los cambios continuos a que todo está sometido. En cierto modo, es el intento de integrar el tiempo personal en el tiempo universal. En el tiempo histórico nuestra propia vida se inscribe en el tiempo del mundo. Es lo que pretendemos hacer, por ejemplo, por medio de los calendarios.

La división tripartita que acabamos de esbozar nos permite comprender mejor el tiempo, pero no resuelve toda la problemática que entraña tan compleja noción. Así, por ejemplo, podríamos preguntarnos si existen tres tiempos –pasado, presente y futuro – o si el tiempo reviste un carácter unitario y presencial.

El pasado ha sido, pero ya no es; el futuro será, pero aún no es; sólo el presente es, aunque su modo de ser es instantáneo y fugaz, porque muy pronto deja de ser. Sin embargo, es cierto que el pasado es en tanto que pasado y el futuro es en tanto que futuro. A si, parece que los tres tiempos convergen en el momento actual como si sólo existiera el presente, un presente de las cosas pasadas, un presente de las cosas presentes y un presente de las cosas futuras. He aquí lo paradójico del tiempo. Por un lado, lo percibimos como una realidad instantánea, escurridiza, lineal y fugaz, como algo que se nos escapa y da a nuestra vida un sentido inestable y efímero. De ahí que intentemos aferrarnos al momento presente, como si quisiéramos tomar el tiempo, porque somos conscientes de la brevedad de nuestra vida y necesitamos vivirla intensamente, porque el tiempo pasa y mañana, quizás, sea tarde. Pero, por otro lado, experimentamos como un rechazo hacia esa fugacidad del tiempo y tendemos a dilatarlo en el pasado y a proyectarlo en el futuro, instalándonos en una especie de eternidad como si nuestra vida nunca fuera a tener fin.

Este sentido paradójico, que comporta la temporalidad, hace que el tiempo constituya una dimensión fundamental de la vida humana, ya que sin él seríamos incapaces de entender nuestra vida, porque somos seres limitados en el tiempo y porque éste va marcando nuestro propio devenir y el de la humanidad.

El hombre es un ser histórico, cuya vida se inscribe en el transcurso del mundo. Gracias a esta dimensión temporal, de la que es imposible prescindir, el ser humano intenta entenderse a sí mismo y a los otros en relación con el tiempo de su vida. Esto hace que pertenezcamos a una generación, es decir, a un grupo de personas que comparten un tiempo específico: el tiempo que dura nuestra vida. Y esto hace también que podamos decir que las personas que compartimos una misma edad histórica somos contemporáneos y recibimos unas costumbres, una cultura y un modo de concebir la realidad dependientes del tiempo que nos ha tocado vivir.

[1] (San) Agustín de HiponaConffesiones. España: La editorial católica, 1974.  Capitulo XIV

[2]  Cf. Aristoteles. Fisica. España: Editorial Gredos, 1995. 151

[3] Ibid. 149

[4] Ibid.  IIIX

[5]  Cf. Newton Isaac. Philosophiæ naturalis principia mathematica . Inglaterra: 1665. XI

[6] Ibíd. XII

[7] Ibíd. XI

[8] Kant Emmanuel. Kritik der reinen Vernunft. Argentina: Editorial colihue.34

[9] Ibíd. 34

[10] Ibíd. 35

[11] Ibid.34

[12] Bergson multiplica los sustantivos y las expresiones para referirse a la durée: creación, indivisibilidad, continuidad, sucesión, interpenetrabilidad de las partes, movimiento, dinamismo, novedad, heterogeneidad, imprevisibilidad, irreversibilidad. No obstante, Worms propone tres notas para captar su sentido fundamental: la constitución, la continuidad y la sucesión. La durée constituye, es decir, crea, produce novedad, innova. Por eso es irreversible e imprevisible.

[13] Bergson Henri. Durée et simultanéité. À propos de la théorie d’Einstein. Francia : Biblioteca de filosofia contemporanea. 1998. 83

[14] Ibid. 86

[15] Ibid. 86

[16] Ibid. 88

[17] Ibid. 88

[18]Ibid. 80

[19] Cf. Bergson Henri. Durée et simultanéité. À propos de la théorie d’Einstein. Francia : Biblioteca de filosofia contemporanea. 1998. 82

[20] Bergson Henri. Durée et simultanéité. À propos de la théorie d’Einstein. Francia : Biblioteca de filosofia contemporanea. 1998. 89

[21] CF.Ibid.,89

[22] Ibid.,87

[23] es un término que en alemán combina las palabras «ser» (sein) y «ahí» (da), significando «existencia». En filosofía  el término usado por Martin Heidegger significa el modo de existir propio del ser humano

[24] Heidegger M.  Sein und Zeit. México: fondo de cultura económica. 1951. 50-53

[25] Heidegger Martin.  Concepto del tiempo.  Edición electrónica de Escuela de Filosofía Universidad ARCIS. Pp. 16

[26] Dificultad lógica insuperable de un razonamiento o de su conclusión

Referencias:

El tiempo en Kant y en el idealismo. [En linea] Disponible en la Web: http://www.pensament.com/tiempokantidealismo.htm

Kant, Immanuel. Crítica de la razón pura. [En linea] Disponible en la Web: http://www.edu.mec.gub.uy/biblioteca_digital/libros/K/Kant,%20Inmanuel%20%20Critica%20a%20la%20razon%20pura.pdf

Bergson, Henri. Durée et simultanéité. À propos de la théorie d’Einstein. [En linea] Disponible en la Web: http://classiques.uqac.ca/classiques/bergson_henri/duree_simultaneite/duree_et_simultaneite.pdf

Concepto del tiempo de Heidegger. [En linea] Disponible en la Web:
http://www.philosophia.cl/biblioteca/Heidegger/Heidegger%20-%20El%20concepto%20de%20tiempo.pdf

Imagenes tomadas de google imagenes.

Presencia del Seminario en Presencia

La  Biblioteca Renato Ascencio León presenta una exposición hemerográfica donde se muestran los artículos que el semanario diocesano Presencia ha publicado sobre las actividades en el Seminario Conciliar de Cd. Juárez. Se han identificado cada una de las noticias publicadas en Presencia acerca de esta casa de formación sacerdotal, desde su primera edición en 1993 hasta el 2013.

Es una exposición donde se  recuperan momentos de evangelización y apostolado, de celebración por llegar al culmen de la formación, conmemorativos, de cultura, de cercanía con la comunidad, de logros académicos y arduo trabajo.

La recopilación realizada fue con el propósito de enriquecer la documentación de la historia del Seminario y también como parte de nuestra misión, difundir todo acervo resguardado en la Biblioteca, en esta exhibición presentamos una muestra
de  los acontecimientos importantes que han sido  publicados y recuerdan el camino recorrido de nuestra casa.

Además de aprovechar para  dar a conocer la información a la que pueden acceder nuestros usuarios y la diversidad de medios como lo es la prensa escrita.

Entre los artículos se encuentra que la primera ordenación documentada en este semanario fue la del Padre Luis Escudero; o cuando en el año 2000, seminaristas de Atlanta estuvieron en nuestro Seminario preparándose para atender a las comunidades hispanas de Estados Unidos. También encontramos que las pastorelas organizadas en el Seminario han ganado por años consecutivos los concursos en los que  han participado. De los acontecimientos mas  memorables  fue cuando en el año 2006 Monseñor Guiseppe Bertello nos  visitó  y bendijo  la  Biblioteca del Seminario Menor.  El  Jubileo  por  los  50 años del Seminario tuvo una cobertura especial.

En cuestión estadística Presencia ha publicado en promedio por año 23 artículos acerca del Seminario. Los años donde aparecieron más publicaciones fueron  2013 y 2012, acerca de la celebración  jubilar. Al Seminario se le han otorgado 139 portadas y casi 20 páginas centrales.

Pastoral Vocacional y Economía son las áreas con mayor difusión en el semanario, seguidas por artículos especiales, formación académica y formación espiritual.

Las ordenaciones diaconales y sacerdotales son cubiertas con especial relevancia ocupando portadas y páginas centrales.

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Biblioteca Renato Ascencio León

El pasado lunes 9 de febrero se develo la placa de la Biblioteca del Seminario Mayor, la cual lleva el nombre de nuestro obispo emérito Renato Ascencio León. La comunidad del Seminario dedica este reconocimiento por su entrega y acompañamiento a quien integro las cuatro etapas de formación sacerdotal en nuestra propia diócesis.

“En estos 20 años como Pastor de nuestra grey diocesana su ejemplo de generosidad ha lucido en bien de la formación de los futuros pastores. Fruto de ello ha sido la apertura de la Facultad de Teología, y su respectiva Biblioteca.” Fueron las palabras del Pbro. Jaime Melchor, director de la biblioteca, encargado de dirigirse a Don Renato, “Muchas gracias por su ejemplo de Pastor en bien de nuestro Seminario. El Seminario otorga su nombre a este recinto de estudio y esta placa conmemorativa que data este acontecimiento para nosotros altamente significativo.”

El Obispo agradeció a la comunidad del Seminario el gesto, haciendo mención que no merecía tal reconocimiento, pero lo aceptaba con gusto. Inmediatamente se paso a develar la placa y el rector Pbro. Lic. Juan Manuel Orona dio lectura de la misma. Posteriormente Don Renato recorrió las instalaciones, y se le mostró el espacio donde quedará ubicada la colección que también llevará su nombre, gracias a la generosa herencia, desde su biblioteca personal, tendremos más riqueza en títulos de índole litúrgica, pastoral, de misión, teológica y espiritual.

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Don Bosco, los libros y… ¿Dónde están los educadores?

Por: David Hernandez
Seminarista Filosofía I

Como es bien sabido, el 2015 es un año de expectativas en el que se celebrará el sínodo Ordinario de las Familias, se publicará la primera encíclica propiamente del Papa Francisco, iniciara un nuevo ciclo para nuestra Diócesis fronteriza con el nombramiento de Don José como IV obispo de Ciudad Juárez, pero también se celebrarán algunos jubileos a nivel religioso como lo son los 500 años de Santa Teresa y el Bicentenario del nacimiento de Don Bosco, un santo italiano de Turín, conocido como el santo de los jóvenes o el santo de la alegría, pero es de esto último es  de lo que quisiera que reflexionáramos¿Qué tiene que ver Don Bosco con un blog de una biblioteca? Vayámonos por puntos:

  • Hombre que gustaba de la lectura. Don Bosco tenía una peculiar afición a los libros, tanto así que sus biógrafos lo citan desvelándose en su juventud. Esto le permitió ser una persona culta, combinado con su gran capacidad intelectual, pudo responder ante las necesidades sociales, políticas y religiosas de su tiempo.[1]
  • Cuando fue ordenado sacerdote y se dedicó por completo a los jóvenes, comenzó a escribir para ellos, libros de Historia Eclesiástica, Historia Sagrada (1847), Sistema Métrico Decimal (1849) y la Historia de Italia (1855), robándoselos literalmente al sueño, presentándolos de una manera popular para entendimiento de los jóvenes estudiantes de su oratorio, incluso se habla de que escribió vidas de santos, libros de lectura amena, manuales de oraciones y de instrucción religiosa.“Tanto furor causó en su tiempo que le llegaron a apalear para que dejase de escribir.”[2]
  • Sacerdote y escritor. Sin duda los escritos más famosos de Don Bosco son su autobiografía, Memorias del Oratorio, la vida de Santo Domingo Savio, las constituciones salesianas, el sistema preventivo y las lecturas católicas (marzo 1853) ideadas en un estilo sencillo, lenguaje popular y 100 % de materia católica.[3] Lo que hace ver a Don Bosco como un sacerdote preocupado por su pueblo y preocupado por la educación.

San Juan Bosco tiene pues “que ver” con este blog, por ser modelo de un hombre lector y escritor, un gran difusor de los buenos libros, que vivió entre los jóvenes y entre los libros. Fue precisamente por lo que  el 24 de enero de 1989 el Papa San Juan Pablo II lo proclamó  oficialmente “Padre y Maestro de la Juventud.”[4]

Ahora en este contexto de bicentenario, Don Bosco desde su experiencia educativa nos enseña el camino para la cultura y la educación, que es futuro de nuestras sociedades. Ante esto nos podemos preguntar ¿pero qué futuro tiene nuestra sociedad con la juventud de hoy? Si a los jóvenes no les gusta leer, ni estudiar, ni siquiera trabajar ¿Dónde están los jóvenes? Podríamos tener la tentación de reclamar así, pero que pasaría si invirtiéramos la pregunta: ¿Dónde están los adultos? ¿Dónde están los educadores?

Refiero el caso del estudiante estadounidense que golpeó a su profesor por su teléfono celular, puesto que el maestro les había prohibido usarlo durante el examen, el estudiante se puso violento, al grado de agredir a su profesor.[5]¿Dónde están los adultos?

Basta con ver a tantos jóvenes inmersos en la confusión de ideologías erróneas que han tomado posesión de los sistemas educativos, en una moral politizada y en un estilo de vida relativista en el que solo se promueve el “estudie bien, tenga un buen trabajo, gane mucho dinero, tenga buena esposa o esposo, etc.” Pero nunca se habla de rezar, de acudir a Dios, la educación queda estéril sin un encuentro con Dios, como lo hizo Don Bosco con sus alumnos del oratorio: dirigir primero sus ideales a Dios para querer hacer la voluntad Divina.Razón, Religión y Amor.

Me pregunto: ¿Dónde están los educadores? ¿Ocupados acaso en las redes sociales? ¿Ocupados por su bienestar? ¿Ocupados por acumular dinero? ¿Ocupados en llenarse la mente de conceptos abstractos? ¿Ocupados en querer sacar a Dios de la ciencia y la razón? ¿Ocupados en crear una sociedad perfecta basada en el hombre?

Podrían estar viviendo en un sin sentido intelectual,  estudiar por estudiar, sin una meta clara, sin un rumbo más que el del egoísmo y la soberbia intelectual, es aquí donde debemos aprender la humildad de Don Bosco, que supo estudiar para aplicar sus conocimientos con los jóvenes. Debe ser lo primordial de los educadores, de los intelectuales,  de los filósofos, de los adultos, de los padres de familia ¡los jóvenes son la prioridad! ¿Quién, sino el adulto, puede enseñar al joven a vivir? ¿Acaso una tablet, un celular, una computadora, un libro? “Debemos dejar el celular y comenzar a platicar”[6] (Papa Francisco), para generar esa cultura del encuentro entre los educadores y los jóvenes.

La buena lectura, la educación, la cultura, deben llevarnos a un encuentro con nosotros mismos, pero también a un encuentro con Dios.

Para finalizar Don Bosco, tiene mucho que enseñarnos en este bicentenario que culminara el 15 de agosto de 2015.

Se obtendrá más con una mirada amable, con una palabra de aliento que infunde confianza en el corazón de los jóvenes, que con muchos reproches.

“No basta con amar a los jóvenes, es preciso que ellos se den cuenta que se les ame.”

 

[1] Bosco, Teresio. Nueva Biografía de Don Bosco. México: Don Bosco. 1988. Capítulos 7-9, en uno de ellos cuenta que se le escapaban las vacas  y las ovejas por estar tan embebido en los libros.

[2]Ibídem. Cap. 19. p. 152

[3]Ibídem. Cap. 29. p. 235 ss.

[4] Salesianos de Don Bosco. FECHAS HISTÓRICAS SIGNIFICATIVAS. (Consultado el 28 de enero de 2015) [En línea] Disponible en la web:http://www.sdb.org/es/Don_Bosco/Fechas_Importantes

[5] El Siglo de Torreón.Alumno golpea a profesor por quitarle su celular. El siglo de Torreón.  Publicado: lunes 26 de ene 2015, 4:09pm (Consultado el 27 de enero de 2015) [En línea] Disponible en la web: http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1080872.alumno-golpea-a-profesor-por-quitarle-su-celular.html

[6] Impacto.El Papa Francisco pide dejar celulares y volver a hablar.  Redacción. Publicado: 23 de enero de 2015 (Consultado el 28 de enero de 2015) [En línea] Disponible en la web: http://impacto.mx/global/DWy/el-papa-francisco-pide-dejar-celulares-y-volver-a-hablar

Año de la Vida Consagrada

  • Año de la Vida Consagrada: del 30 de Noviembre del 2014 al 2 de Febrero del 2016.
  • Palabras del Papa Francisco al iniciar: “contagien vuestra alegría” y “sean valientes”.
  • Nuestro Sumo Pontífice propone a los consagrados mostrar “vuestro luminoso testimonio de vida será como una lámpara puesta sobre el candelero para dar luz y calor a todo el pueblo de Dios”.
  • El logo es una paloma sostiene levemente sobre su ala un globo poliédrico, mientras se posa sobre el fluir de las aguas de las que se levantan tres estrellas, custodiadas por la otra ala.
  • Este Año está pensado en el contexto de los 50 años del Concilio Vaticano II y, en particular de los 50 años de la publicación del decreto conciliar “Perfectacaritatis” sobre la renovación de la vida consagrada.
  • Habrá diversos encuentros internacionales en Roma entre los cuales, un congreso internacional de teología de la vida consagrada.
  • Alegraos es la carta circular del Papa Francisco  dedicada a los consagrados y consagradas
    Dar click para ver documento: Carta circular Alegraos
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