Santidad en la Sagrada Escritura

p-orona
Lic. en Sagradas Escrituras
Rector del Seminario Concilar de Ciudad Juarez
Correo: jmanoro@hotmail.com

Queridos lectores del blog de nuestro seminario, que gusto saludarlos. Este mes de Noviembre lo hemos comenzado con la hermosa solemnidad de Todos los santos, damos gracias a Dios por las maravillas que ha hecho en la vida de estos hermanos nuestros y le pedimos la gracia de la santidad. Continuando pues, con la meditación de este tema, les ofrecemos una reflexión sobre la Santidad en Biblia.

1.Comenzamos con el significado etimológico. La raíz hebrea, rica en significado, que se emplea para expresar el concepto de santidad es qds. De ahí el sustantivo qaddos, significaba originariamente: distinto, separado. En la Biblia expresa aquella persona o cosa que ha sido separada de lo profano e impuro y destinado, consagrado, constituido o reservado al servicio y culto de Dios. Este término implica la idea de trascendencia sobre todo lo común o profano y va unida a la idea de pureza o ausencia de pecado. El nombre santo corresponde principal y esencialmente a Dios. En los Setenta (AT griego) y en el griego del NT, qaddos ha sido traducido por hagios, que no tuvo un uso tradicional en el griego clásico.

A continuación presentamos el uso que de los vocablos santo, santos, etc., se hace en el AT y el NT.

2.Antiguo Testamento. En los libros del AT Dios mismo es llamado el Santo en absoluto: “No hay santo como el Señor” (1Sam 2,2). Dios mismo se designa como el Santo: “santifíquense, pues, y sean santos, porque yo soy santo” (Lev 11,4). Su nombre es santo: “No profanen mi santo nombre” (Lev 22,32; Ez 39,7). Algunas veces es llamado “el santo de Israel”, nombre divino usado preferentemente por Isaías. Esta expresión en cierto modo es paradójica, puesto que encierra en sí lo trascendente y lo histórico y creado: indica ante todo la intimidad de relación entre el Señor, que es “El Santo”, y su pueblo, que debía ser santo como el Señor, purificado de toda impureza. El trisagio que cantan los serafines en la visión de Isaías: “Santo, Santo, Santo es Yahwéh Sabaoth» (Is 6,3), expresa la absoluta santidad de Dios. Quien contempla esta santidad necesariamente también siente la propia indignidad moral. Es el temor de Isaías delante del trono de Dios: “Ay de mí, estoy perdido, pues hombre de labios impuros soy y en medio de un pueblo de labios impuros habito; sin embargo, al rey Yahwéh Sabaoth han visto mis ojos       (Is 6,5). Es un temor que obedece al reconocimiento de su condición de hombre pecador frente a la santidad de Dios que se le ha revelado.
Por relación a Yahwéh son llamados santos los lugares en los cuales Dios, por sí o por medio de su ángel enviado, se había manifestado, y también aquellos lugares que Yahwéh había elegido para recibir culto: Jericó, donde Josué tuvo la revelación del ángel “príncipe de los ejércitos de Yahwéh” (Jos 5,15; Ex 3,5). Igualmente los objetos materiales destinados al culto son llamados santos: el sagrado tabernáculo (Ex 28,43; Ex 26,33; Ex 29,3; Ex 29,37). También se denominaban santos los días señalados por Yahwéh para que los israelitas le rindiesen culto público: el sábado (Gen 2,3; Ex 35,2), los días de fiestas (Ex 12,16). Santas son también las víctimas del sacrificio y sus partes (Ex 28,38); los panes de la proposición (Lev 24,9); las personas y las cosas que se ponían en contacto con el altar después de realizada su purificación: (Ex 29,37). Podemos señalar, finalmente, que son llamados santos los sacerdotes, que están al servicio de Dios y consagrados a este fin (Ex 29,1); los fieles piadosos (Sal 16,3); el cielo, en cuanto trono de Yahwéh (Sal 11,4). El pueblo de Israel por ser elegido especialmente por Dios entre todos los demás pueblos, es por esto un pueblo santo: “porque eres un pueblo consagrado a Yahwéh, tu Dios, que te ha elegido” (Dt 7,6).
Dios, en su pedagogía divina, exigía, a veces bajo pena de muerte, que lo declarado santo por Él se reverenciase y se mirase con temor y respeto: Ex 3,5; Lev 10,1-3; Lev 10, 9-11; 2 Sam 6,6; 1 Sam 2,27-36). Estos casos y muchos otros semejantes que nos narra la Biblia son una enseñanza patente de que Dios por ser infinitamente Santo, y todo aquello que hacía referencia a Él, especialmente el culto, debía ser tratado con la máxima veneración exterior e interior, con temor a su Santo Nombre.
A la vez que revela y manifiesta que su nombre es santo, Dios da a conocer a los hombres su pequeñez e indignidad frente a Él. Nadie tiene derecho, por piadoso que sea, a gloriarse de su santidad: “¿Podrá un hombre ante Dios ser justo? ¿Ante su hacedor ser puro un varón?” (Job 4,17). Esa conciencia de la propia indignidad no rebaja al hombre, sino que lo eleva, puesto que Dios impone a todos los hombres la obligación de ser santos, como Él lo es: “serán santos, porque yo soy santo” (Lev 11,45). Es lo que Dios exige al pueblo de Israel antes de darle la Ley en el Sinaí: “serán para mi un reino de sacerdotes y una nación santa” (Ex 19,6). Las minuciosas prescripciones relativas a la pureza, todo un “Código de santidad” (Lev 11-26), miraban a educar a los israelitas para una vida moral y de santidad interior, sin la cual no podían agradar a Dios Santo. Camino para llegar a la santidad era, por tanto, la observancia de los preceptos: “Santifíquense, pues, y sean santos, porque Yo soy Yahwéh, su Dios. Observen mis leyes y practíquenlas. Yo soy el que los santifico” (Lev 20,7). De estas palabras se desprende también que no bastaba el mero cumplimiento de la ley para santificarse: es Dios el que santifica. El abismo entre Dios y el hombre sólo puede llenarse partiendo de Dios mismo. En el NT, y especialmente en las cartas de san Pablo, se dirá con especial claridad que la Antigua Ley no santificaba por sí misma: era ocasión para que, por la fe en el Mesías, Dios concediera gratuitamente su gracia en previsión de los méritos de Cristo. Dios, en su santidad, odia al pecado: “Pues no eres tú un Dios que se complace en la impiedad, no es huésped tuyo el malo. No, los insensatos no resisten delante de tus ojos. Detestas a todos los que obran el mal” (Sal 5,5-6). Pero el Amor de Dios se manifiesta en que no deja al hombre abandonado sino que, una vez perpetrado el pecado, viene en su búsqueda, hasta culminar en la Encarnación del Verbo, que redime a la humanidad. El amor y misericordia de Dios tendió un puente entre su santidad, que abomina el pecado, y el hombre, que nace en pecado y de por sí tiende al pecado.

3.Nuevo Testamento. En el NT la palabra hágios, santo, se usa en línea de continuidad con el AT, si bien enriquecida, en su contenido conceptual, por la plenitud de la revelación sobrenatural que vino por Cristo. Así se designan santos los lugares o cosas honrados por la presencia especial de Dios: el Templo (Mt 24,15), el monte de la transfiguración (2Pe 1,18). También es llamada santa la Ley antigua (Rom 7,12), los ángeles (Mc 8,38), los profetas (Lc 1,70; Mc 6,20). En un sentido pleno, Santo es sólo Dios. María alaba en el Magnificat a Dios, reconociendo que es Todopoderoso y su nombre, su esencia, Santo (Lc 1,49). En el Apocalipsis, como haciendo eco del texto de Is 6,3, los cuatro seres que están en medio del trono y a su alrededor exclaman el reconocimiento de la absoluta santidad de Dios: “Santo, Santo, Santo Señor Dios Todopoderoso” (Ap 4,8).
Cristo en su oración sacerdotal se dirige al “Padre Santo” (Jn 17,11) y en la oración del Padre Nuestro (Mt 6,9) nos exhorta a pedir la santificación del nombre de Dios. Por contraste con todo lo bajo y pecador, Jesús es el “Santo” de Dios: al aplicarse ahora el Nombre que en el AT sólo era propio de Dios, se muestra, también en este aspecto, el misterio de su Persona y naturaleza divina. El arcángel Gabriel anuncia a María que el fruto de su entraña será llamado Santo: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que de ti ha de nacer será Santo y llamado Hijo de Dios” (Lc 1,35). Los mismos espíritus inmundos reconocen a Cristo como “el Santo de Dios” (Mc 1,24). Pedro le confiesa como el “Santo de Dios” de quien provienen las palabras de vida eterna (Jn 6,69). En la visión de san Juan éste ve al Hijo del Hombre, Cristo, que se le presenta como el “Santo y Veraz” (Ap 3,7).
Si en el AT se inculcaba la santidad al fiel israelita puesto que Yahwéh es santo, en el NT se nos revela que Cristo es “el camino, la verdad y la vida” (Jn 14,6). En Cristo quiso Dios Padre santificarnos y llamarnos a la santidad (1Cor 1,2). De manera parecida, san Pablo nos dice que Cristo se entregó por la Iglesia para “santificarla, purificándola por el bautismo en agua” (Ef 5,26).

Al Espíritu Santo se atribuye esta obra de santificación del cristiano (1Cor 6,11) por la configuración con Cristo: “Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, este tal no es de Jesucristo” (Rom 8,9). Y puesto que el Espíritu Santo habita en el alma en gracia, somos llamados “templos del Espíritu Santo” (1Cor 6,19). El cristiano en gracia tiene en su alma la fuente de la santidad, que le hace sentir y comportarse como hijo de Dios y miembro de la sociedad de los santos.
No es extraño, por eso, que los primeros cristianos empleasen el término “santo” como apelativo común para llamarse entre ellos. Era una denominación muy corriente en la Iglesia primitiva (Hech 9,13.32). San Pablo la emplea unas 30 veces en sus Epístolas (Rom 12,13, etc.), y también es usada repetidas veces en el Apocalipsis (5,8; 8,3) y demás escritos del NT.

Este uso de la palabra refleja una realidad muy profunda: el hecho de que los cristianos se llamen santos entre sí indica la persuasión íntima de que al estar siendo santificados por la gracia de Dios se divinizan, quedando separados, segregados, del mundo del pecado: son consagrados por medio del Bautismo, entrando a formar parte, por la gracia, del nuevo “pueblo santo”, que sustituye al Antiguo Israel (1Pe 2,9).
Como consecuencia de esa vida recibida recae sobre ellos la obligación de llevar una vida que esté en consonancia con la gracia recibida de Dios: “Revístanse, pues, como escogidos que son de Dios, santos y amados, con entrañas de compasión, de benignidad, de humildad, de modestia, de paciencia… Pero sobre todo mantengan la caridad, la cual es el vínculo de la perfección… Todo cuanto hagan, de palabra o de obra, háganlo en nombre de nuestro Señor Jesucristo, dando por medio de Él gracias a Dios Padre” (Col 3,12.14.17). La llamada a la santidad adquiere así en el NT un carácter particular, en cuanto se nos revela que su realización es en, por y con Cristo. Cristo tiene que vivir en nosotros, y para eso el hombre necesita morir con Cristo por la mortificación y la penitencia, para que así como Cristo resucitó para la gloria de Dios Padre, así también nosotros procedamos con un nuevo tenor de vida (Rom 6,4). San Pedro inculca esta verdad cuando enseña, con una imagen gráfica, que el cristiano debe seguir las huellas de Cristo (1Pe2,21).
San Juan contempla en el Apocalipsis a la “Ciudad Santa”, la Nueva Jerusalén, que baja del cielo, desde Dios. Es la ciudad celeste que van a habitar todos los que, después de haber vivido según Dios, santamente, disfrutarán con Él para siempre: “Pero no vi Santuario alguno en ella; porque el Señor, Dios Todopoderoso, y el Cordero, es su Santuario. La ciudad no necesita ni sol ni luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero… Nada profano entrará en ella, ni los que cometen abominaciones y mentida, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero (Ap 21,22-23.27). Teniendo a la vista este premio imperecedero, recomienda que “el santo siga santificándose” (Ap 22,11), y exhorta a la conversión y penitencia para purificar los pecados: “Dichosos los que laven sus vestiduras; así podrán disponer del árbol de la Vida y entrarán por las puertas de la Ciudad (Ap 22,14).

Bibliografía: Xabier Pikaza, Diccionario de la Biblia. Historia y palabra, Verbo Divino, Estella (Navarra), 2007; P. Rossano, G. Ravasi, A. Girlanda, Nuevo Diccionario de Teología Bíblica, Ediciones Paulinas, Madrid, 1990; X. Leon-Dufour, Vocabulario de Teología Bíblica, Herder, Barcelona, 1996.

 

Exposición museográfica

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Alejandra Rojero Herrera
Licenciada en Historia
Encargada del Archivo Histórico Hugo Blanco Miranda desde enero de 2016
Correo: rojero.historia@gmail.com

Con motivo del 53 aniversario de la fundación del “Corazón de la Diócesis”, la comunidad del Seminario organizó como ya es tradición, una exposición museográfica para exhibir momentos importantes de esta casa de formación y de la Iglesia local a través de fotografías y objetos.

Para realizar la exposición se contó con la colaboración de un gran equipo de trabajo formado por historiadores y arquitectos, asimismo se contó con el apoyo incondicional del padre rector Juan Manuel Orona, los seminaristas y los administrativos.

El material que se exhibe en la exposición fue tomado del Archivo Histórico Hugo Blanco Miranda (Archivo del Seminario Conciliar de Ciudad Juárez) mismo que se encuentra en proceso de organización y pronto estará disponible para su consulta.

Se buscó presentar al público en general la historia del seminario enlazada con la fundación de la Diócesis de Ciudad Juárez en 1957 y el nombramiento de don Manuel Talamás Camandari como primer obispo de la ciudad hasta febrero del presente año cuando el Papa Francisco realizó su visita.

El contenido de la exposición

La exposición se dividió en cuatro salas distribuidas entre el vestíbulo central y el tercer piso, área que se utiliza para el coro de la capilla y su acceso normalmente es reservado para los músicos. Lo novedoso de visitar este espacio es la magnífica visión panorámica que se puede obtener del retablo de la capilla.

La primera sala (ubicada en el vestíbulo) dedicada a don Manuel Talamás Camandari por ser él quien comenzó la importante labor de construir un seminario en la ciudad y porque debido a una reciente donación por parte de la Diócesis, se cuenta con material novedoso como: sotanas, mitras, casullas, libros, cartas pastorales, correspondencia y objetos litúrgicos.
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Se expuso una maqueta de la construcción actual del seminario que fue elaborada por Òscar Quintana, estudiante de arquitectura. Esta obra de arte estará en exhibición permanente para que la comunidad en general pueda apreciar la magnitud del seminario y sus diversas áreas.

La siguiente área se titula “Vida en el Seminario” y en ésta, se exhibieron momentos que a través de 53 años han marcado la vida del seminario y los que viven en él como: las visitas de los obispos, las kermeses, los deportes, la música y las peregrinaciones anuales. Además, en este espacio se puede observar un escritorio antiguo de los que utilizaban los seminaristas del menor en la década de los sesenta.
La segunda sala (ubicada en el tercer piso) destinada al proceso de edificación del seminario. Se mostraron fotografías que plasman el seminario desde que se colocaron los primeros cimientos hasta nuestros días.

La última sala estubo dedicada a momentos importantes de encuentro entre la Iglesia local y los diferentes Papas. En un primer momento don Manuel Talamás Camandari con el Papa Juan XXIII y el Papa Pablo VI, durante las sesiones del Concilio Vaticano II; de manera posterior, la visita del Papa Juan Pablo II a Chihuahua el 10 de mayo de 1990,  finaliza con la reciente visita del Papa Francisco a Ciudad Juárez y su descanso en el seminario.

La inauguración
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La inauguración se llevó a cabo el 24 de septiembre a las 19:00 horas y se contó con la presencia del señor obispo José Guadalupe Torres Campos que hizo el honor de cortar el listón junto al padre rector Juan Manuel Orona, también asistieron sacerdotes, religiosas, seminaristas y miembros de la comunidad juarense.

El grupo de Jazz de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez ofreció un concierto en el auditorio Manuel Talamás Camandari y al terminar, se brindó la primera visita guiada por la exposición museográfica. Desde ese día el seminario ha mantenido abiertas sus puertas al público en general los siete días de la semana.

La exposición concluyó el domingo 16 de octubre pero regresará el próximo año con nuevo material para seguir promoviendo entre los juarenses el amor a nuestro seminario, casa de formación de los futuros pastores de Jesús.

 

“Las flores para Dios los frutos para el prójimo”

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El vocablo doctor proviene del latín docēre ‘enseñar’, la Real Academia Española nos dice que el título particular que da la Iglesia Católica a algunos santos en atención al especial valor de la doctrina de sus escritos.

  Estos hombres y mujeres iluminados por el Espíritu Santo son considerados como eminentes maestros de la fe para los fieles de todos los tiempos, cabe subrayar que su enseñanza es valida para todo tiempo, sin embargo el reconocimiento es reservado a estos santos por el don de ver a través del mundo en el que estaban viviendo y reformar o influir en el pensamiento comunicando el mensaje del evangelio.

     Santa Catalina tiene esta distinción desde 1970, otorgada por el Papa Pablo VI, acercarse a conocer esta figura resulta fascinante ya que su vida es un testimonio elocuente de la existencia de Dios. En su corta existencia podemos encontrar una serie de matices, experiencias contrastantes que van desde arrebatos místicos, persecuciones, a la entrega sin medida con los mas desvalidos de su tiempo. Esta joven mujer sencilla, hija de artesanos, iletrada se atreve presentarse ante los poderosos de su tiempo y solicitar la paz. El contexto en el que vivió Santa Catalina es una sociedad convulsionada por el paso de la Edad Medieval al Renacimiento, y en este escenario se encuentra una Iglesia herida. Urge al Papa volver a la Santa Sede, ya que se encontraba instalado en Aviñón, ¨Ponte en pie, se un hombre vuelve a Roma¨, además le apremia a llevar a cabo una reforma dentro del Clero. Esta autoridad excepcional le venía desde su experiencia de Dios, de su experiencia de fe, la cual le da la libertad de poderse plantar delante de quien sea y exigir se restaure la paz, a poner a Dios no solo en el centro sino como eje.

      Mujer que de la contemplación se dirigía a la acción apostólica: “A Dios, pues, la alabanza y el honor, la fatiga al prójimo”. La misión primordial de Catalina es acercar la abundancia de la misericordia de Dios a los hombres y mujeres en cualquier situación que se encuentren. Escuchó las necesidades de la gente y respondió a estas necesidades sin importarle las consecuencias, vivió desde raíz el evangelio, es decir, hizo lo que pocos se atreven a hacer.

     La sabiduría de esta teóloga no le viene de los libros, ella se nutre de escuchar la palabra y fundamentalmente de la oración. Se alimenta en las fuentes de la liturgia y de conocimientos que los hermanos dominicos de Siena le comparten. Habla del Dios que ella conoce a partir de la palabra y desde los acontecimientos sociales, políticos y eclesiales que le tocan vivir, contemplados en el silencio y contrastados con la comunidad en la que hace este camino, San Juan Pablo II la denomino como teología vivida.

    Para cerrar este apunte quiero  recomendarles la lectura de Obras de Santa Catalina de13084081_1181405991893863_1935187591_n Siena: El Diálogo, Oraciones y Soliloquios. Y por último recordar las palabras que utilizo San Juan Pablo II para referirse a Santa Catalina de Siena doctora de la Iglesia: “… profundamente femenina, sumamente sensible.  A la vez, fue extraordinariamente enérgica, como lo son aquellas mujeres que aman el sacrificio y permanecen cerca de la Cruz de Cristo, y no permitía debilidades en el servicio de Dios.”

Referencias

Real Academia Española. (2001). Diccionario de la lengua española (22.aed.). Consultado en http://www.rae.es/rae.html

Dominicos de España. (2012, julio 14).  Sta. Catalina de Siena: un modelo de siempre para las mujeres de ahora. [Archivo de video] Recuperado de: https: https://www.youtube.com/watch?v=y-PaYJos_xQ

Fraynelson. (2016, abril 15). Actualidad de la antropología de Santa Catalina de Siena. [Archivo de video] Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=Tx5b20vcZvo

SIMULACIÓN E HIPERREALIDAD

Por: David Hernandez Martinez (DHM)
Seminarista II de Filosofía

Ponencia presentada en la cuarta edición de la Semana Cultural en el Seminario.
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Teoría de la verdad por consenso
La verdad resulta del acuerdo al que puede llegarse después de una discusión racional bien llevada, sostenida entre interlocutores considerados en una situación de igualdad ideal.
Suponer que la verdad nace de las pretensiones de un discurso (discusión), en una acción comunicativa, es condicionar la verdad a lo que pensamos (ideal) y no a lo que es en la realidad (adecuación). Sin embargo, Habermas insistirá en una “situación lingüística ideal” que es posible para encontrar la verdad.
¿Qué pasaría si esta teoría del consenso se pone en función práctica, sirviéndose de su acción comunicativa, insertándose en los medios de comunicación masivos?
Teoría consensual en la dinámica de comunicación de los medios 
Entrar en la dinámica comunicativa de los medios, significa movernos dentro del ámbito de los comerciales, programas de televisión, radio, video blogueros, canciones, etc., en donde el sujeto es un mero receptor.
Las empresas mediáticas se sirven de discursos ideales (ya que se posicionan “al mismo nivel”) aparentemente “racionales” de carácter “científico”, fundamentados en ciertos estudios o formas de vida, (básicamente en una opinión, no en un criterio de verdad), que no está lejos de ser un sofisma ad populum.
De esta manera, la teoría consensual gana terreno en el pensamiento de muchos individuos que frecuentan los diferentes medios de comunicación ¿de qué manera es esto?
La teoría consensual se inserta en la dinámica comunicativa de los mass media, que sin absorberlos, propaga su forma de pensar, concretizándose en la acción comunicativa individual un convencer a la otra persona de una “verdad”, que no está conforme a la realidad,  sino supuesta en el pensamiento de “la mayoría”.
De ser así, no estamos siendo fieles a la verdad entendida como adecuación de la mente con la realidad, por tanto no vivimos en una realidad “real”, sino que entramos en la dimensión de una realidad simulada.
Simulación e hiperrealidad: nuevos modos de pensamiento.
Lo que consumimos, en gran parte, en los medios no es real, es una simulación, un “ideal” que se presenta como aquello que la mayoría acepta como verdad, es aquí donde nos alejamos de la teoría original de Habermas, porque se pierde el discurso ideal primero y a cambio recibimos una copia o imagen.
Los medios absorben  y se apropian la teoría transformándola en una simulación, que entendemos como un ideal (imagen) que se presenta como real y pretende sustituirlo.
De este modo, los mass media construyen la realidad, tanto como crean un nuevo entorno social. Por ello es urgente desarrollar una nueva epistemología social, una nueva manera de cerner lo que llamamos realidad, esto es una manera distinta de pensar.
Hiperrealidad es la sustitución de la realidad por su imagen, por una máscara, por una construcción artificial de la misma, y en ese sentido pareciera no alcanzar ni siquiera el nivel de la virtualidad y quedarse en el plano de la ficción. Es una realidad más real que la realidad: atractiva, seductora, dinámica, divertida, photoshopeada, que nos absorbe y nos disuelve en una pantalla.
Al no distinguir lo real de lo irreal, perdemos ese criterio de distinguir lo verdadero de lo falso, lo consensuado realmente y lo pseudoconsensuado. ¿Lo que esta fuera de mí es real o no? ¿Es real solo en mi mente o lo que está en mi mente tampoco es real?
En nuestro cotidiano vivir, vemos que lo preferido siempre es lo simulado, lo irreal, lo que los medios presentan como verdad ya que la mayoría así lo decidimos. ¿Pero quién es esa mayoría? ¿Nosotros? o ¿hemos dejado de pensar para que piensen por nosotros y de igual forma elijan por nosotros lo que es la verdad y lo que no?
De esta manera creamos no solo una sociedad consensual de la minoría, sino una nueva epistemología social que pueda “responder” a este contexto, la cual conocemos como relativismo.
La sociedad consensual e hiperreal: consecuencias relativistas.
A partir del momento en que nuestra sociedad privilegia la imagen asistimos a un cambio radical de civilización, ya que la12980911_1123269377717269_963631427_o hiperrealidad borra cualquier distinción que pueda existir entre la identidad individual y el entorno, lo que constituye a la conocida “masa”.
Vivir como “masa”, produce desensibilización social y la pérdida de identidad, porque ya no hay vida privada, ni interioridad, ni intimidad, pues el individuo se disuelve en la comunicación, su cuerpo se convierte en una pantalla; es el principio de una nueva forma de esquizofrenia.
El sujeto ya no tiene una identidad individual, en consecuencia pierde su libertad y la verdad objetiva, quedando a merced de los consensos y guiándose epistemológicamente por la senda del relativismo, manifestándose en estilos de vida fuera de la realidad.
Conclusión
Los medios de comunicación pueden ser excelentes para el desarrollo del hombre, pero también existe el riesgo de dejarse dominar por ellos y perder la identidad, pensando de manera artificial y viviendo en una simulación.
Aprendamos a utilizar los medios tecnológicos para lo que son, clasificando por criterios de virtud aquello que consumimos en internet, televisión, radio, libros, etc.
Aprovechemos los medios de comunicación, como católicos, para anunciar la Buena Nueva de Cristo, transmitiendo un modo de pensar objetivo, sin maquillajes, ni estilos de vida superficiales, sino más profundos y que inviten a la creatividad, (no únicamente al consumismo).
Pensemos por nosotros, no dejemos que un mundo tecnológico domine nuestro pensar y actuar.
Así como lo hizo en su tiempo Madre Angélica, fundadora de EWTN, a quien nos encomendamos todos los que trabajamos en los medios de comunicación, tratando de construir un mundo mejor, más real y menos artificial, caminando siempre como testigos de Cristo Resucitado.
REFERENCIAS:
Barendeli, Sergio. La Teoría Consensual de la verdad de Jürgen Habermas. Facoltá die Science Politiche Universitá degli Studi di Trieste. Trieste (Italia) Servicio de publicaciones de la Universidad de Navarra: 2007 [PDF]
Eslava Gómez, Euclides. Verdad, consenso y pluralismo. Universidad de la Sabana: Bogotá, Colombia. 2002. [PDF]
Gutiérrez Sáenz, Raúl. Introducción a la Lógica. Cap. 34. Argumentaciones sofísticas. Esfinge: México. Novena edición, 2006.
Juan A. Nicolás y  María J. Frápolli.  Teorías actuales de la verdad. (4.7 Teorías intersubjetivas de la verdad). Madrid: 1997. [PDF]
López Arellano, José. Relativismo y posmodernidad. (Fantasmagoría, comunicación e hiperrealidad)  Ciencia Ergo Sum, vol. 7, núm. 1, marzo, 2000, Universidad Autónoma del Estado de México: Toluca, México. [PDF]
Ruiz Oribe, Martha Nelida. Síntesis del Libro de Jean Baudrillard: Cultura y simulacro. Revista Razón y Palabra, No. 75, Febrero-Abril, 2011. Primera Revista Eléctronica en América Latina Especializada en Comunicación. [PDF]
Sanguineti, Juan José. El conocimiento humano. Una perspectiva filosófica. Palabra: Madrid. 2005.
Solares Blanca. Capítulo V: La teoría de la acción comunicativa a través de tres complejos temáticos/ Capítulo VII: Mass media: ¿conformadores de opinión pública o dispositivos de un cambio radical de civilización?. Desconocido. [PDF]

¡Ora et labora!

Orlando

Diego Orlando Ortiz Orpinel
4to. Año de la Facultad de Teología

Hacía cerca de un año cuando se llevó a cabo en la diócesis de cd. Juárez un congreso binacional pro-vida; para entonces, los exponentes llegaron en un primer momento a las instalaciones del seminario, para ofrecer una charla de concientización entre los seminaristas. Tenían claro un objetivo: informar a los futuros sacerdotes y sacerdotes formadores sobre las acciones tan determinantes que se están llevando a cabo en la sociedad, y que intentan implantar la cultura de la muerte, en sus diferentes ramas: derechos sexuales, políticas poblacionales, ideología de género…

Los hechos sacados a luz causaron sorpresa y preocupación. El ambiente se puso bastante serio y las palabras de los expositores fluían de tal modo que se aprovechara cada segundo de ese encuentro; todos sabíamos que era poco para expresar una realidad tan compleja.

A raíz de lo vivido en cd. Juárez con la reflexión de estos temas, el p. Benjamín Cadena decidió enviar una representación de seminaristas al segundo Encuentro Nacional Pro-Vida, celebrado en la ciudad de México. Esa invitación también nos resultó sorpresiva a quienes iríamos a participar y al resto de la comunidad del seminario, pues no se tenía recuerdo de que alguien fuera enviado a un tipo de congreso nacional. Este inesperado envío ya nos hacía intuir que íbamos tras un pez gordo.

Llegamos el domingo 25 de octubre al aeropuerto internacional del D.F., luego nos trasladaron hacia la sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano donde nos hospedaríamos hasta el día 28 en el término de nuestra aventura.

El lunes comenzamos con la misa en punto de las 8:00 a.m., para luego pasar al desayuno y estar listos a las 9:30. Fue un día intenso de aprendizaje y reflexión, pues a lo largo de las 7 conferencias que se nos dieron pudimos profundizar muchísimo en el análisis de factores sociales, políticos, económicos, filosóficos, sicológicos, biológicos…, que están detrás de la movilización de grupos anti-familia y anti-vida. También pudimos comprender mejor su modus openrandi, con lo cual se observa lo organizados que están y su convicción para hacer lo que hacen. Lo lamentable de ello es que para formular sus argumentos recurren a la presentación de hechos aislados y los promueven mercadológicamente para sensibilizar a la sociedad. Es fácil darse cuenta de que sus pronunciamientos en poco se adecuan a la realidad, y por ello se ha hecho ya costumbre que busquen modificar las definiciones de ciertas palabras claves, como el caso de familia, matrimonio o aborto. Esto es, y no se le puede llamar de otro modo, manipulación para lograr que otros perciban una mentira como verdad.

Dichos grupos navegan con la bandera de libertad, tolerancia, progreso, etc. Sin embargo, es bien sabido que actúan conforme a intereses económicos principalmente; bastante documentado ha sido la controversia de Planned Parenthood, la cual financia a diferentes asociaciones en México y que influyen en políticas públicas anti-vida. Por otra parte, nos explicaban que las manifestaciones realizadas por estos grupos para nada pueden llamarse pacíficas; con tan solo buscar en Google “manifestaciones pro-aborto”, podremos estar de acuerdo con su intolerancia hacia otros modos de pensar, especialmente hostiles con la Iglesia Católica.

Además de las conferencias que se nos impartieron tuvimos la experiencia de ir al abortorio más grande de México, la clínica materno-infantil Beatriz Velasco de Alemán. Antes de partir nos preparamos con una adoración al Santísimo. En punto de las 3:00 a.m. acudimos a la capilla para estar durante una hora en silencio y oración. Marcaba el reloj las 4:00 a.m. cuando los camiones comenzaron a moverse. El viaje duró una hora más y alrededor de las 5:00 a.m. nos encontramos en el lugar donde todo permanecía quieto en la oscuridad, se podía sentir el frío pero, sobre todo la soledad. Al bajar del autobús nos encontramos con el rostro de esas madres que permanecían formadas en una fila de más de 30; la mayoría de ellas había pasado toda la noche. Nosotros las contemplábamos en silencio y entonces se inició el rezo del rosario. Ellas apenas nos atendían con miradas fuertes y evidentemente molestas, pero al cabo su actitud se hacía indiferente.

Antes de haber estado en aquel lugar se nos decía que allá íbamos a experimentar una lucha espiritual contra las fuerzas del mal, lo cual fue atinado ya que caímos en cuenta de que estábamos en un momento “cero”, donde se jugaba la vida y la muerte. Los sacerdotes que nos acompañaban comenzaron, al tiempo del rezo del rosario, a acercarse con las mujeres formadas e intentaban concientizar de lo que estaban a punto de hacerle al bebe y hacerse a sí mismas. Poco les importó a los sacerdotes que no fueran bien recibidos e incluso rechazados; en ellos se podía ver esa ansiedad por salvar vidas, pero además almas. En lo personal quedé Diego Orlandoimpresionado de ese celo pastoral en medio de la adversidad. Ciertamente se estaba llevando una lucha contra las fuerzas demoníacas.
No quiero referir esa batalla espiritual a una escena de “Hollywood”, allí era la realidad que nos interpelaba duramente a cada uno de los sacerdotes, seminaristas y demás laicos reunidos. Esas fuerzas del mal las entendimos como una fuerte ceguera de conciencia, porque nos parecía imposible afirmar que aquellas madres, aquellos padres, aquellos familiares y amigos, aquellos médicos y enfermeras supieran lo que estaban haciendo. Asesinar no es la palabra que usan para definir el aborto, por el contrario, a las mujeres les dicen –aquí te vamos a curar de esa enfermedad que tienes–. Era una insidia demoníaca porque a lo bueno se le llamaba malo y a lo malo se le llamaba bueno (Is 5,20ss).

Aquí en cd. Juárez no estamos muy alejados de esta realidad, pues según datos que se nos dieron, en esta ciudad diariamente acuden 20 mujeres queriendo abortar al CAM (Centro de Atención a la Mujer juarense), en ese lugar se les informa lo que es realmente el aborto y se les asesora para que tomen la decisión correcta, además de que se les proporciona la ayuda correspondiente a sus necesidades. Sabemos que en nuestro Estado no está despenalizado el aborto y por tanto ningún médico puede practicarlo de manera legal. También es sabido que en un par de ocasiones se ha intentado legislar a favor de la despenalización, siendo estos grupos pequeños pero de mucho recurso económico, quienes siguen al pie de la lucha buscando un hueco por donde entrar y traer a nuestras familias este moderno holocausto.

¿Qué es lo que nos toca hacer en cd. Juárez? Debemos seguir fortaleciendo la movilización ciudadana, informando la realidad del aborto y presentarlo sin dudar como un verdadero asesinato de inocentes. Hay que ir a donde los políticos y hacerles saber el sentir de la mayoría de los ciudadanos que defendemos la vida y que la valoramos como el principio de una sociedad sana. Es indispensable que las familias sigan formando en valores a sus hijos, para que busquen sin chistar la verdad de las cosas y así lleguen a ser ciudadanos responsables. Y a los que somos creyentes se nos exige que la fortaleza que encontramos en la gracia de Dios la pongamos en obra para vencer al mal a fuerza del bien. ¡Ora et labora! Porque nuestros adversarios trabajan mucho y se preparan mucho; todos tenemos una gran responsabilidad.

UNA AVENTURA MEDIÁTICA EN MÉXICO

David“Debemos evangelizar el ciberespacio”
Benedicto XVI
Documento de Aparecida No. 487

Por: David Hernandez Martinez
Alumno de la Facultad de Filosofía.

“¿De qué quiere su champurrado? Tengo de maíz,  de guayaba y de fresa” Fueron las palabras que me dijo Doña María, vendedora de tortas de tamal en la calle, el primer día que desayuné en la Ciudad de México.

Luego de comerme aquel exótico manjar matutino me dirigí al Instituto de Comunicación y Filosofía, A.C, para cursar el Diplomado “Comunicar para Evangelizar” que inició el 13 de julio y culminó el 31 de ese mes. Esto con el fin de capacitarme más y complementar mis estudios de formación sacerdotal inicial.

Quise comenzar con la anécdota de mi primer desayuno en México, solo para romper el hielo entre usted que me está leyendo y yo que le estoy escribiendo, obvio ¿no? Claro, porque estamos en un proceso comunicativo en el que usted funge como el receptor y su servidor como el emisor. Espero no causarle mucho ruido para que capte mi mensaje o al menos la intención de lo que le quiero comunicar en estas líneas.

Siempre estamos comunicando consciente e inconscientemente.

Alrededor de 120 personas, entre las cuales éramos seminaristas la mayoría, religiosas, sacerdotes y agentes de pastoral, nos dimos cita el 13 de julio de 2015, a las ocho de la mañana,  en las instalaciones del COMFIL para capacitarnos en un tema que a veces ha sido limitado por nuestro vago pensamiento: Los medios de comunicación.

Éramos 60 personas las que cursamos el primer nivel y, en lo personal, como niño me sentí, admirado e interesado por las materias que recibí:

La primera semana afilamos nuestra pluma y activamos nuestro amplio bagaje léxico-cultural al encontrarnos en la clase de Redacción y Estilo a cargo de la periodista Alexandra, quien nos hizo sudar la gota gorda durante la semana expulsando de nosotros todo espíritu inmundo de mala ortografía o mal empleo de las palabras y preposiciones.

Lo mejor fue el examen final, ya que debíamos hacer un escrito de investigación en 2 horas. Por supuesto, con todas las partes que debe llevar un documento de ese tipo: introducción, desarrollo, conclusión, buena ortografía, buen uso de nexos, coherencia de ideas, ilación de tiempos e ideas, uso correcto de las preposiciones y las palabras, así como las citas a pie de página. ¿Te animarías a realizar un buen escrito en 2 horas? Es posible todo depende de la preparación previa.

Luego la Psicóloga Villamil, nos hizo entrar en la dinámica de la comunicación personal y grupal, llevándonos por un camino de autoconocimiento en cuanto a las formas de aprendizaje que cada uno tiene, así como la tendencia de los hemisferios del cerebro. De allí aprendimos que el ser humano comunica más por su cuerpo (comunicación no verbal) que por sus palabras (comunicación verbal), así como las estrategias comunicativas que utilizan las empresas de marketing para entrar en la mente del receptor y crear una necesidad que realmente no le es primordial, con el fin de hacernos consumir sus productos.

En la segunda semana nos adentramos al fascinante mundo de la liturgia y la devoción popular, descubriendo en ellos la alta cualidad comunicativa que tienen de forma interna y externa. Es aquí donde aprendimos que la misma Iglesia debe estar en dialogo consigo misma en cuanto a la expresión inculturizada de la fe, traducida en una devoción de pueblo de manera, a veces no muy convencional, pero que se asume y toca realmente la vida de las personas, haciéndolas parte de tal o cual acontecimiento relacionado con lo divino. En ello fuimos llevados por este camino de comunicación por el Dr. Ramiro Gómez,  perteneciente al Colegio de Estudios Guadalupanos en México.

En seguida teníamos la clase de paciencia, es decir, de la planificación comunicativa, puesto que es algo descriptiva y concreta, eso la hace ser una materia detallada, pero el Padre Coss fue quien nos guio por este mundo de la planeación, con el fin de no construir castillos sobre arena o en el cielo, los cuales se derrumban fácilmente con el viento de la vertiginosa sociedad o la marea de datos digitales que nos abruman hoy en día. Desde como planear una revista hasta un programa de televisión fueron las herramientas que de esta clase recibimos.

La última semana pilas tras pilas de libros y documentos no dejaban de llover con la materia de enseñanza de la Iglesia en comunicación, que impartió el P. Rafael, quien nos llevó por un recorrido histórico sobre cómo la Iglesia consideraba a los medios de comunicación, en un principio como obra del demonio (y por muchos años) hasta hoy considerados como un don de Dios para el hombre, a través del don de la Ciencia.

En sumo grado cultural e intelectual, el Pbro. Dr. Rafael Beltrán, director del Instituto, nos adentró a la fascinante aventura de las revoluciones tecnológicas actuales, desde los primeros pictogramas en la era primitiva hasta el más reciente iPhone, esto nos hizo comprender como el hombre es capaz de descubrir su capacidad comunicativa, hacerse consciente y trascender en la historia de la humanidad.

El compartir con otros hermanos seminaristas, con religiosas, sacerdotes y agentes de pastoral de todos lados de la república fue muy enriquecedor, por un lado por la pluralidad cultural de cada uno (aunque seamos del mismo país) y porque me hizo ver la diversidad de dones que en nuestra Iglesia Nacional.

La verdad es que  fue una muy grata experiencia, no sin mencionar los espacios culturales que visité como las pirámides de Teotihuacán, la Basílica de Guadalupe, el Centro Histórico, la Catedral Metropolitana, Bellas Artes, en fin. El D.F ofrece un amplio repertorio de cultura y saberes dispersos por toda la metrópoli.

Bien hasta aquí el breve resumen de mis clases y mi experiencia en el diplomado ofrecido por los hermanos Paulinos, ahora quiero preguntar ¿Qué caso tiene escribir todo esto en un blog de una biblioteca? El chiste de escribir es para que, tanto usted como lector y su servidor como escritor del artículo, nos aventuremos al fascinante mundo de los medios de comunicación, no limitándolos a una computadora y un teléfono inteligente, sino abarcando desde los clásicos medios: el lenguaje, la escritura, la pintura, los libros, la radio, la televisión, el cine, la música, el internet  y las computadoras.

Todo en nosotros es comunicación, la Iglesia toda es comunicativa, Dios mismo es comunicación en sí mismo en la comunidad de la Trinidad y con nosotros sus hijos. Ahora que iniciamos el mes de septiembre, mes de la biblia, sería bueno escuchar la Palabra de Dios y dejar que nos comunique su mensaje de amor misericordioso. Estén nuestros odios abiertos y atentos a la escucha de su Palabra, para que meditándola y guardándola en nuestro corazón, hagamos vida el Evangelio en el obrar cotidiano para poder así, comunicar  a todos, desde nuestra familia hasta nuestros informales “amigos” de Facebook, Twitter o WhatsApp, de una forma más eficaz y coherente el mensaje de Amor de nuestro Padre Dios.

En conclusión, me divertí mucho cursando este diplomado sobre comunicaciones, ya que no es ir a saber cómo hacer videos o hackear una computadora (lo que algunos se imaginaban), sino que realmente es hacernos conscientes de que los medios son medios y que la comunicación depende del trato persona a persona, no de una máquina o un libro. Por ello al resumirte las materias que recibí es para que te des cuenta que no es nada más usar los medios por usarlos, sino saber utilizarlos, de la manera más adecuada para poder evangelizar el ciberespacio y proclamar la Buena Nueva que es Cristo.

Examen Semestral de Metodología de la Investigación

Seminario Menor San José
Preparatoria Pedro J. Maldonado
Generación 2012-2015

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Taller de reparación de libros en el Seminario

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Los libros y materiales resguardados en la biblioteca son un bien común del cual se beneficia  la comunidad que accede a  nuestros servicios. Uno de los procesos necesarios dentro de la biblioteca y que pasa inadvertido es la restauración de libros.

La restauración es el proceso a través del cual se intenta recuperar las características originales que se han perdido por la degradación o destrucción.[1] Todos los documentos corren el riesgo de deteriorarse,  las razones suelen ser diversas causas como  el entorno ambiental, agentes físicos,  químicos o biológicos, y el resultado de la afección puede ser muy evidente.

Este proceso de rehabilitación de libros en nuestra institución la llevan a cabo dos seminaristas que han ido aprendiendo el arte de la restauración: Eduardo Conde Grajeda y Jorge Abraham Juárez Velázquez de Segundo y Primer año de Filosofía respectivamente.

Ellos definen al  taller de reparación como “el espacio donde se disponen para restaurar los libros que no han sido utilizados apropiadamente o tienen desgaste por el paso del  tiempo.“  Para diagnosticar el grado de deterioro de un libro evalúan el tipo de papel, el año de la edición para conocer el tiempo de vida del documento, si se encuentra deshojado, etc., de esta manera procederán a aplicar la medida necesaria. La causa más frecuente por la que llegan los libros al taller de reparación “es porque no se les da un uso adecuado, y la otra causa es el pegamento de mala calidad que utilizan algunas editoriales.” Explicaron los seminaristas.

Nos comentan que el material utilizado para llevar a cabo su trabajo en el taller es pegamento, seguetas, hilo blanco, lápices, calentadora de pegamento, pinzas, cartón, brochas, etc.

Como comentario final Eduardo nos dice respecto a su servicio: “Al principio sentía temor de trabajar reparando libros, hoy me siento contento”, Jorge  puntualiza que para él “es divertido, le gusta y es entretenido y ha ido mejorando la técnica.”

[1] Universidad Politécnica de Valencia. “Preservación y reparación de libros en bibliotecas: Mas cuidados, menos reparaciones.” [en línea].  Documento PDF

Un Padre con Entrañas de Madre

Por: Carlos Velásquez Peña
Cuarto año
Facultad de Teología.

En la vida el ser humano experimenta muchos tipos de amores, como el amor de hermanos, el amor de amigos, el amor de la familia, el amor de pareja, el primer amor, etc. Pero de entre todos ellos un amor que siempre sorprende es el amor de madre. Qué no hace una madre por sus hijos, los protege, los acompaña, los consuela, los perdona, los entiende, es paciente, entre muchas otras muestras de amor.

Cuando contemplamos la historia de una madre siempre quedas maravillado de todo lo que llegan hacer por sus hijos, algunos dicen que el amor mas hermoso es el que experimenta el corazón de una madre.  Yo creo que el amor más perfecto no es el de una madre sino el de Dios y la forma de amar de una madre es muy parecida a la de Dios; es una donación total por el ser al que se ama. Luis F. Ladaria en su obra EL Dios Vivo y Verdadero  dice «Yahvé es un “padre con entrañas de madre”». El amor de Dios está lleno de un amor maternal, o mejor dicho el amor de una madre nos refleja en gran medida el amor de Nuestro Padre.

Cuando el ser humano tiene una pena, se siente sin fuerzas, ve que ha fallado o que no puede mas, no hay mejores Dios-Padre-jesusbrazos en los que puede descansar que en los brazos de su Padre Lc 15,20 «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió se echó a su cuello y le besó efusivamente». El amor de Dios se  conmueve por el que sufre y no lo juzga, el Padre busca que su hijo tenga vida que se deje abrazar por su amor y por eso lo llena de besos. No importa que tan grande sea el sufrimiento, el consuelo de Dios nos reanima en la dificultad Is 66,13 «Como aquel a quien su madre consuela así yo los consolaré», en ocasiones el ser humano no necesita palabras únicamente saber que tu Padre está a su lado; como cuando vas con tu madre y le pides un abrazo y ninguno de los dice palabras solo el amor.

Dios se valió del amor de la mujer para acercarnos a su amor. Aun así, el amor que Dios nos tiene  es inmensurable  Is 49,15 « ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas?, pues aunque  llegaran a olvidar yo no te olvidaré». Sí el amor de una madre es incondicional y es inconcebible pensar que olviden a sus hijos, pues por ser el amor de Dios mas grande, es  imposible  que Él se olvide de nosotros. Agradezcamos a Dios por nuestras madres por que son el primer instrumento de su amor, también demos gracias por su amor de Padre que supera cualquier amor.

Ladaría. Luis. El Dios Vivo y Verdadero el misterio de la Trinidad, España:  Agape, 2010, pág. 73.
Imagen: Dios Padre Jesús. Tomada de Google Imagenes.

La Infancia: Regalo Evangélico

Por: Gustavo Balderas Soto.
Facultad de Teología
Segundo año

 He llegado por fin a lo que quería ser de mayor: Un Niño
Joseph Heller

La inocencia del niño es un gran regalo de Dios. La etapa de la niñez es gran momento que la persona vive demostrando un corazón muy humano y sobretodo muy limpio. En esta etapa de vida, el niño o la niña muestran una forma de ser muy especial adoptando algunas actitudes de sus padres o de alguna autoridad. Pero esto no les impide tener la inocencia que los caracteriza.

La niñez es el tesoro más preciado que la persona puede tener en su vida. He ahí las famosas frases: “Todos tenemos un niño interior” o “Saca al niño que llevas dentro”. Por otro lado, el niño no conoce el odio, no conoce la venganza, no conoce el rencor, ni mucho menos conoce la maldad en el mundo. El niño no está preparado para lastimar, sino para amar. Desafortunadamente, en ocasiones somos nosotros los que les enseñamos estas terribles armas de combate con nuestros actos. Por el contario, el niño ama sin condiciones, confía en sus iguales y mayores, y siempre perdona y nunca juzga. El infante es capaz de perdonar aun lo más atroz en el mundo.  Siendo así, el niño es verdaderamente evangélico porque perdona hasta setenta veces siete.

La infancia es una etapa que deja una marca indeleble en cualquier persona. Como se vivió en la infancia, Jesus_093posiblemente  se viva en la edad madura. Cada niño es muy diferente y reaccionan de distintos modos ante los mismos hechos y circunstancias. Por tanto, apostémosle al trabajo con los niños. No hay que dejarlos solos. Es necesario e importante que pongamos una especial atención a todo aquel que su trabajo implica un trato con los niños.

En especial hoy que celebramos a los niños, reavivemos el sentido de la niñez en nuestras vidas. La pureza de corazón no la encontramos en ninguna otra parte, más que en los más pequeños, ya lo dijo nuestro Señor Jesucristo: “Dejad que los niños vengan a mí, porque de los que son como éstos, es el Reino de los Cielos”.

Finalmente, creo que el recuerdo de la infancia perdurará en la persona hasta que muera. Digo esto porque cuando veo algunas fotografías de mi niñez, vienen a mi mente tantosrecuerdos y tantas experiencias que añoro volver a vivir con alegría y felicidad. Incluso hasta he llegado a pensar:“quisiera ser niño otra vez”.

Por eso, mi mayor anhelo al convertirme en una persona mayor, es…“Llegar a ser niño”.

Imagen tomada de google imagenes.